SALSA DE SOJA 250ML MIMASA

SALSA DE SOJA 250ML MIMASA

Herbolario El Búho

Precio habitual €4.78 €4.31 Oferta

Descripción

La salsa de soja se ofrece como una alternativa más económica al tamari-shoyu ecológico de MIMASA. Este producto está elaborado con la misma calidad de los ingredientes del tamari-shoyu ecológico de MIMASA (soja ecológica no transgénica, trigo integral, agua, sal marina y semilla de koji), pero su proceso de fermentación se ha acelerado con calor controlado, de forma que el producto está listo en una semana. El resultado final es una salsa de soja con el mismo aroma y textura que el tamari-shoyu ecológico de MIMASA a un precio más asequible.


Garantía de calidad
MIMASA sólo comercializa salsa de soja natural, elaborada tradicionalmente mediante un proceso que da como resultado un producto de una calidad y aromas excepcionales. En su elaboración sólo se utilizan ingredientes de la máxima calidad, sin productos químicos

La salsa de soja natural se obtiene mediante un proceso de fermentación, partiendo de granos de soja enteros y de trigo integral, a los que se añade agua y sal. De ahí las grandes cualidades de la salsa de soja de MIMASA: contiene los 9 aminoácidos esenciales y ácido acético, que inhibe la contaminación y ayuda a superar la fatiga del cuerpo.

La salsa de soja no natural, en cambio, además de partir de granos de soja troceados o de harina de soja que alteran la calidad intrínseca de la misma, presenta un elevado contenido de ácidos oxálico, fórmico y levulínico. Estos ácidos precipitan los minerales en la sangre y en los órganos internos, originando acidez y dilatación de estómago e hígado, lo cual inhibe el proceso digestivo y acidifica la sangre.

Ingredientes:

Agua 54.2%, Soja 15.4%, trigo 15.4%, sal marina 14%, alcohol 1%, semilla de koji <0.01

Información nutricional:

La química de la salsa de soja es tan compleja como los procesos orgánicos que tienen lugar durante el proceso de fermentación. Varios microorganismos se generan a partir de estos procesos orgánicos y pueden influir positivamente en el metabolismo humano. La salsa de soja ayuda a nuestro sistema digestivo, nos esteriliza frente a organismos perjudiciales para nuestra salud y puede ayudar a acidificar otros alimentos.

Las mismas enzimas que trabajan sobre el trigo y la soja durante la fermentación se conviertan en importantes y activos agentes digestivos cuando entran en el cuerpo humano. Además de sus propiedades digestivas inherentes, la salsa de soja también sirve para estimular la secreción de jugos digestivos en el estómago. Puesto que las enzimas de la salsa de soja son sustancias orgánicas resultantes directamente de los procesos naturales y tradicionales de fermentación, no están presentes en las salsa de soja producidas comercialmente.

La salsa de soja también previene la propagación de bacterias. Esta cualidad antibacteriana se crea a partir de los tres elementos de la salsa de soja: sal, ácido de las bacterias lácticas y el alcohol de la levadura. Los platos cocinados con salsa de soja no sólo son sabrosos, sino que también se mantienen frescos por más tiempo, porque la salsa de soja natural ayuda a conservar los alimentos.

La química de la salsa de soja es tan compleja como los procesos orgánicos que tienen lugar durante el proceso de fermentación. Varios microorganismos se generan a partir de estos procesos orgánicos y pueden influir positivamente en el metabolismo humano. La salsa de soja ayuda a nuestro sistema digestivo, nos esteriliza frente a organismos perjudiciales para nuestra salud y puede ayudar a acidificar otros alimentos.

Las mismas enzimas que trabajan sobre el trigo y la soja durante la fermentación se conviertan en importantes y activos agentes digestivos cuando entran en el cuerpo humano. Además de sus propiedades digestivas inherentes, la salsa de soja también sirve para estimular la secreción de jugos digestivos en el estómago. Puesto que las enzimas de la salsa de soja son sustancias orgánicas resultantes directamente de los procesos naturales y tradicionales de fermentación, no están presentes en las salsa de soja producidas comercialmente.

La salsa de soja también previene la propagación de bacterias. Esta cualidad antibacteriana se crea a partir de los tres elementos de la salsa de soja: sal, ácido de las bacterias lácticas y el alcohol de la levadura. Los platos cocinados con salsa de soja no sólo son sabrosos, sino que también se mantienen frescos por más tiempo, porque la salsa de soja natural ayuda a conservar los alimentos.

La química de la salsa de soja es tan compleja como los procesos orgánicos que tienen lugar durante el proceso de fermentación. Varios microorganismos se generan a partir de estos procesos orgánicos y pueden influir positivamente en el metabolismo humano. La salsa de soja ayuda a nuestro sistema digestivo, nos esteriliza frente a organismos perjudiciales para nuestra salud y puede ayudar a acidificar otros alimentos.

Las mismas enzimas que trabajan sobre el trigo y la soja durante la fermentación se conviertan en importantes y activos agentes digestivos cuando entran en el cuerpo humano. Además de sus propiedades digestivas inherentes, la salsa de soja también sirve para estimular la secreción de jugos digestivos en el estómago. Puesto que las enzimas de la salsa de soja son sustancias orgánicas resultantes directamente de los procesos naturales y tradicionales de fermentación, no están presentes en las salsa de soja producidas comercialmente.

La salsa de soja también previene la propagación de bacterias. Esta cualidad antibacteriana se crea a partir de los tres elementos de la salsa de soja: sal, ácido de las bacterias lácticas y el alcohol de la levadura. Los platos cocinados con salsa de soja no sólo son sabrosos, sino que también se mantienen frescos por más tiempo, porque la salsa de soja natural ayuda a conservar los alimentos.